
El Libro
del Inocente
Este
es un libro inocente - sin usar y sin leer,
un inocente con trescientas páginas blancas como la leche,
y sin ilustraciones.
Las páginas aún están sucias del polvo blanco del
fabricante.
Las páginas tienen un sabor dulce, como leche esperando
la
punzante pluma,
la tinta que ensucia,
los curiosos pelos del pincel,
todos ansiosos de invadir
los intrincados espacios de la virginidad del libro.
Las ataduras es fuerte - las costuras están apretadas, esperando
una pequeña inflexión y una ruptura.
Las páginas yacen chatas y crujientes,
los músculos de las páginas se desperezan.
No hay carne innecesaria
que haya sido estimulada a correr en exceso
por una manipulación descuidada.
El pulgar humedecido del
anhelante lector todavía no ha marcado
los suaves tejidos de este magro, limpio, sonriente volumen.
Extiéndeme,
y ábreme en dos,
para el placer.
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