

La Agenda
Garganta
Quiero
describir el Cuerpo como un Libro
Un Libro
como un Cuerpo.
Y este
Cuerpo y este Libro
Serán
el primer Volumen de Trece Volúmenes.
Costillas
El primer
tomo del libro está en el torso
Asiento de
los pulmones
que
insuflan aire al viento que seca la tinta.
Asiento del
corazón
que bombea
la tinta
que es
siempre roja
antes de
ser negra.
El
corazón y los dos pulmones se mantienen erguidos
vecinos
cercanos, pero que no se tocan,
Refugiados
en el abrigo de las costillas,
con oscuras
perforaciones gemelas como marcas de agua en papel.
El
hálito de la inspiración corre en medio,
sustraído
al aire por su mutua influencia.
Nuca a Coxis
No hay
función del libro o del cuerpo que sea singular,
si puede
desempeñarse un servicio múltiple.
De forma
que el aire que inspira
comparte el
mismo pasaje
con sales,
palabras,
frases,
edulcorantes, párrafos.
Todos caen
y se desploman para agitarse
en la
página que mastica,
para
tenderse en copiosas filas como espigas de arroz
en el
campo, o costuras en una tatami,
pacientemente
esperando la irrigación
del agua o
de una visión,
aún
si un lector no se presenta por mil años.
Vientre
El segundo
tomo del libro está en el vientre,
fábrica
donde se combinan los materiales,
laboratorio
donde se ordena y se teje,
reteniendo
y desechando,
una
editorial en continuo fluir,
sellado con
el indente corte del ombligo,
Rara vez
inactivo, nunca quieto,
compartiendo
el espacio con preparaciones
a futuro,
con la ironía de la economía.
El futuro y
el pasado van por la misma calle.
El libro y
el cuerpo siempre muestran su historia evolucionaria.
Pene y escroto
Soy la muy
necesaria coda,
la cola,
el siempre
reproductivo
Epílogo.
El
último párrafo colgante
que es la
razón para que el siguiente libro
brote.
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